IMAGENES QUE BUSCAN HISTORIA

Estas dos imágenes son parte de una historia… ¿nos cuentas cuál?

El relato debe estar basado o evocar estas dos imágenes.  La mejor historia será publicada en nuestra página el 20 de Mayo.

Fecha límite para participar: 15 de Mayo

Número máximo de palabras:  250

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Una boda en Camboya

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En mi último día en Camboya decidí visitar el Parque Nacional a unos 50 kilómetros de Siem Reap, mi vuelo salía relativamente pronto, así que tuve que madrugar.
Entre la oscuridad, el frío, el traqueteo del Tuk Tuk, y mi cansancio caí rendida unos minutos después de pasar el primer camino de tierra que separaba la casa donde me quedaba y la movida ciudad.
Había hecho el camino hacia el complejo de Angkor varias veces, así que hasta que no llegué al primer control no entreabrí los ojos para entregar la correspondiente acreditación. Luego proseguí con mis sueños traqueteantes.

Cuando mi cuerpo decidió despertar, estaba ya en la carretera rumbo al Este. Me incorporé para oler la no ciudad, y casi al minuto siguiente por sobre mi hombro izquierdo vi un gentío ocupando parte del camino contrario de la carretera. Lo primero que piensas a esas horas es «accidente!». Pero según me acercaba, las siluetas iban tomando forma de algunos elementos decorativos….

Di un salto! Sea lo que fuera, eso tenía que ser importante…. en la comitiva todos parecían ir ataviados de sus mejores prendas, y parecían llevar algo en la mano. Grite para que paráramos, ….. Tree detuvo el tuk tuk.

«Es una boda» – comentó…

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Este tipo es una mina

No sabemos si fue a causa de su corazón de oro, de su salud de hierro, de su temple de acero o de sus cabellos de plata. El hecho es que finalmente lo expropió el gobierno y lo está explotando. Como a todos nosotros.  

(Microrelato de Luisa Valenzuela)

Fernando Lecaros: dejando legados.

«La música es efímera en si, pero el legado que produce en un ser humano es eterno.»

Cusqueño, violinista, reservado, y uno de esos seres extraordinarios que se han cruzado en mi camino y he tenido la oportunidad de conocer.

Es lamentable que por aquellos inicios del 2000 no tuviese más que mi cámara de carrete desechable.  No conservo ninguna fotografía de Fernando y es posible que de tenerla, me la hubiese hecho retirar.  Odia el protagonismo. Aún sabiendo el riesgo que corro,  creo que existen momentos en la vida en los que uno debe escuchar todo lo que ha sido capaz de crear.

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